Tarta fina de hinojo y cebolla con hígado de bacalao ahumado
Hay conservas que piden simplemente buen pan y otras que también invitan a cocinar. El hígado de bacalao está un poco entre las dos cosas: tiene una textura untuosa, casi como un foie, y un sabor profundo que combina especialmente bien con ingredientes frescos y ligeramente ácidos. En esta receta utilizamos la versión ahumada con miel y naranja sobre una tarta fina de hinojo y cebolla. Crujiente, sabrosa y mucho más sencilla de preparar de lo que parece. Espero que os guste.
Tiempo de preparación 15 minutos minutos
Tiempo de cocción 12 minutos minutos
Tiempo Total 40 minutos minutos
Plato entrante
Cocina Mediterránea
- Ingredientes
- 1 lámina rectangular de hojaldre aproximadamente 250 g
- 1 bulbo mediano de hinojo
- 1 cebolla mediana
- 1 lata de hígado de bacalao ahumado con miel y naranja
- 1 cucharadita colmada de mostaza de Dijon
- Ralladura de 1/2 naranja
- Eneldo fresco
- Pimienta negra recién molida
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1-2 cucharaditas del aceite de la propia lata
Instrucciones
Precalienta el horno a 200 ºC, con calor arriba y abajo.
Corta el hinojo y la cebolla en láminas finas. Calienta una cucharada de aceite de oliva en una sartén y cocínalos a fuego medio-bajo durante 12-15 minutos, hasta que estén tiernos y comiencen a dorarse.
Extiende el hojaldre sobre papel de horno. Marca suavemente un borde de aproximadamente 1,5 cm alrededor y pincha la zona central con un tenedor.
Extiende una capa fina de mostaza de Dijon sobre el centro del hojaldre y reparte encima el hinojo y la cebolla.
Hornea durante 18-22 minutos, hasta que el hojaldre esté dorado y crujiente. Sácalo del horno y déjalo reposar unos 5 minutos.
Abre la lata de hígado de bacalao y reserva parte de su aceite. Reparte el hígado en trozos sobre el hojaldre todavía templado, procurando no deshacerlo demasiado. No vuelvas a introducirlo en el horno.
Termina con ralladura fina de naranja, unas hojas de eneldo, pimienta negra recién molida y unas gotas del aceite reservado de la propia conserva. Sirve templado.
La conserva ya incorpora miel y naranja, por lo que no es necesario añadir más miel. El objetivo es mantener el equilibrio entre el punto dulce, el ahumado y el sabor del hígado de bacalao. Reserva también un poco del aceite de la propia lata: unas gotas al final son suficientes.
Utiliza su aceite, tiene unas propiedades increíbles.
El aceite que acompaña al hígado de bacalao procede de la propia grasa del producto y concentra buena parte de su sabor. En esta receta reservamos una pequeña cantidad para terminar el hojaldre, casi como un aliño. No hace falta mucho: unas gotas son suficientes.
Palabra clave hígado de bacalao ahumado, hojaldre